José, el cura que resguarda piezas prehispánicas del Totonacapan

– Rostros humanos, figuras de animales, jade y jarrones, forman parte de la colección prehispánica

José Martín /Redaccion 

Coatzintla, Ver.-Más de 15 piezas arqueológicas de origen prehispánico permanecen bajo resguardo de un sacerdote retirado, quien durante años reunió vestigios localizados en distintas zonas de la Sierra del Totonacapan.

La colección, integrada por figuras se conservan en distintas condiciones, pero ofrecen un recorrido visual por símbolos humanos y animales de antiguas culturas de la región.

Entre las piezas destacan representaciones antropomorfas, es decir, rostros humanos de rasgos firmes, figuras con brazos y manos entrelazadas, así como una cabeza humana de líneas robustas que remite a estilos tempranos del Golfo de México.

También destaca un collar de cuentas de jade prehispánico que, en aquella época, además de un valor espiritual, era la piedra de la inmortalidad, la realeza y el poder.

Varias esculturas muestran el desgaste del tiempo pues las superficies están erosionadas y tienen fracturas que apenas permiten distinguir ojos, nariz y boca, conservando más la silueta que el detalle original.

Figuras en forma de animales

La colección también incluye figuras zoomorfas. Llaman la atención un xoloitzcuintle y un armadillo que, a diferencia de otras piezas, se conserva casi a la perfección, con el cuerpo y el caparazón claramente definidos.

Otras representaciones animales presentan daños visibles, con extremidades incompletas o grietas provocadas por el paso de los años.

El sacerdote, José de la Luz Silva, reunió estas piezas con el apoyo de habitantes de comunidades indígenas de la sierra del Totonacapan quienes le entregaron los objetos encontrados en parcelas e incluso, la mayoría en una cueva situada en el municipio de Coyutla.

Aunque algunas esculturas mantienen su forma original, la mayoría evidencia el deterioro natural de siglos de antigüedad, convirtiendo la colección en un conjunto irregular donde conviven piezas casi intactas con otras severamente fragmentadas.

El Padre Silva, como popularmente es reconocido, comentó que su intención es exhibirlo al público para que los habitantes de Coatzintla conozcan la riqueza cultural prehispánica que aún subsisten de las culturas totonaca y huasteca, para así crear un atractivo turístico de la ciudad.

Aunque todavía está en proceso de registrarlos ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para exponerlos al público.

Coatzintla se ubica en la zona norte de Veracruz, y a poco más de 12 kilómetros de la zona arqueológica El Tajín, de Papantla, catalogado como Pueblo Mágico.